Saturday, October 17, 2009

Sempé / Goscinny
Por Miriam Badillo
Me conquistó le petit Nicolas. Desconocía esta maravilla de la literatura y de la gráfica francesa, a este niño tan querido salido de las mentes formidables de René Goscinny, por el texto, y de Jean-Jacques Sempé por las ilustraciones deliciosas. Le petit Nicolas nos cuenta ( es decir: se dirige a nosotros para hablarnos de nosotros) tout simplement lo que pasa en su mundo: sus amigos, la escuela, sus padres, los vecinos. Lo que pasa en la vida de un niño con los ojos, las palabras y los sentires de un niño. Desde luego, no todo es miel sobre hojuelas, ni hablar: la vida es dulce y amarga a la vez, con todo lo que por ahí en medio se escurre... como dice Mafalda luego de un día de esos nada lindos, para olvidar: hay días en que lo malo de uno son los demás...pero Nicolas no habla de ello, él sólo vive, vive y... narra.
Una completa delicia.
Friday, September 04, 2009
Cosmétique de l’ennemi
Amélie Nothomb
Por Miriam Badillo
Primera vez que leo a la prolífica y reconocida autora belga. Toda una graphomane como ella se define. Una novela corta que se lee en un par de horas desquiciadas como la situación que nos presenta: el enemigo interior que todos poseemos ,pero que se mantiene bien guardadito hasta que un desequilibrio imperceptible e inexplicable nos lo pone delante y…súper bueno, hay que leerlo y leerla: enorme escritora.
Wednesday, September 02, 2009
Los robots del amanecer
Isaac Asimov
Hace tiempo que un libro no lograba engancharme hasta el punto de no querer hacer otra cosa más que leerlo. Nunca había leído nada de Isaac Asimov y creo que no leeré otro más hasta que esté de vacaciones y no me impida cumplir con mis obligaciones cotidianas…pero ganas me sobran.
Este texto de ciencia ficción, mezclado maravillosamente con los mecanismos de la novela policíaca se sitúa en un tiempo en que la Tierra se ha convertido en un mundo de ciudades subterráneas y seres humanos ágora fóbicos, despreciados por los habitantes, también humanos, de otros mundos, “espaciales”, quienes han logrado un alto desarrollo que les da una esperanza de vida de tres siglos y que observan a los terrícolas (sus ancestros) como costales de infecciones.
Elija Baley, el detective terrícola que debe resolver un “roboticidio” en Aurora, uno de los mundos espaciales, se enfrenta a un misterio que parece total y angustiosamente irresoluble. Un robot humaniforme, de los más adelantados ha sido "asesinado" y las consecuencias de este hecho puede traer graves consecuencias también para la tierra.
A través de la trama Asimov plantea interesantísimos cuestionamientos éticos y culturales que hacen trabajar en serio el pensamiento y la potencia reflexiva.
Alta y peligrosamente recomendable.
Tuesday, July 21, 2009
La isla misteriosa
Jules Verne
Nada indicaba que leería este libro en estos días. Entro a una librería sólo para mirar y hacer un poco de tiempo, luego de un rato lo encuentro entre los estantes a un precio tan bajo que lo tomo y ya está. Comienzo su lectura y no paro hasta terminarlo como me pasa siempre con Verne. Además, compruebo que esto es lo que necesitaba para calmar nervios y angustias nocturnas recurrentes, poder tranquilizador que por mucho tiempo encontré en Holmes.
Este es Verne, el de los personajes puros y metafóricos, sus vehículos de exaltación de las bondades de la ciencia y la tecnología, de los valores del arrojo y la valentía, de la disciplina, la ética y la tenacidad. El autor francés veía el lado luminoso y constructivo de la ciencia y la civilización occidental, ojala que muchos hubieran hecho lo mismo, porque sabemos que no fue así.
El ingeniero Cyrus Smith es el personaje principal de esta novela, el ejemplo más acabado de las posibilidades de la técnica y el conocimiento sistemático, así como de los valores éticos más imperturbables. Los personajes de esta historia logran dominar a la naturaleza, sin embargo, Verne les recuerda hacia el final que la naturaleza es más poderosa e indomable de lo que los frágiles humanos pueden llegar a pensar. Por lo demás, es preciso leer esta historia para reencontrarse con el destino de otro personaje entrañable de Verne: el insondable capitán Nemo y su mítico Nautilus.
Por cierto, está de más agregar que la edición que leí es la más barata pero no la mejor (ni hablar de la traducción...). Me gusta eso de "Nuevo Talento" en la portada, ojala que muchos chavos lo leyeran y lo vieran de esa manera.
Saturday, April 11, 2009

John Fante
Por Dario Basavilbaso
Un año antes de su muerte John Fante concluyó la tetralogía de Arturo Bandini con Sueños de Bunker Hill. Más de cuarenta años después de Ask the Dust. Esas cuatro décadas posteriores a sus primeras obras demuestran una sutil decadencia en Fante, las obras que sugieran en esos años son pequeñas variaciones de sus temas capitales; sin embargo, lo que tiene Fante a un año de su muerte es una ceguera total, una doble amputación de piernas producto de la diabetes y un definitivo rencor a su oficio de Hollywood, que será la materia prima novedosa para el desenlace de Bandini.
Lo mismo que su creador, Bandini se convierte en guionista de Hollywood como consecuencia de su talento literario, esta situación más que ser una ventaja es un severo contratiempo, sus ánimos de juventud de a poco van claudicando por la dinámica de los grandes estudios. La crítica al ambiente nocivo y esnobista de Hollywood no termina allí, Fante describe con una maestría súbita a una serie de personajes frívolos y elitistas, destacándose sobre manera la curiosa directora-guionista Velda Van Der Zee, el agente literario Cyril Corn y el colega guionista de Bandini; Edgington. Existe un escritor que en esos años, en que se ambienta la novela, goza de una importante fama en los círculos literarios, Sinclair Lewis, el cual no se salva de una buena dosis de causticidad por parte del protagonista. Lo mismo que en Ask The Dust existe en esta novela una entidad semi-metafísica que sirve de impulso al joven escritor, en esta ocasión es H. L Muller alteración de Arthur Miller. Que funciona de manera muy parecida a a H. L. Mencken.
Bandini obtiene algo de lo que siempre ha carecido; el dinero, pero a costa de su propia alma, de a poco se convierte en una repetición de los personajes que lo rodean. Vuelve a su pueblo en Colorado, su misma postura lo vuelve contra si. Regresa a Los Ángeles y finalmente a la literatura de donde no debió de haber salido nunca.
La historia de amor no falta, tampoco la historia independiente en este caso es una disparatada aventura con un luchador loco de origen italiano.
En el caso de la historia de amor es quizá en esta novela donde Bandini puede llegar más lejos que nunca con su pretendida, sin embargo el fin de esta es el mismo que el de las otros.
La novela representa un canto de cisne en la obra de Fante, como ya vimos la obra decae considerablemente después de Ask The dust. Lo que permite este lujo es el desprecio que le provocó su oficio de guionista y el ambiente del que estaba rodeado. Y entre odiarlos y burlarse de ellos prefirió esto segundo y lo logró con soberbia.
"Y lo demás fue por el estilo. La película estaba tan lejos de mi obra y mis ideas que era asombroso, increíble. Sólo dos veces descubrí expresiones que a lo mejor había escrito yo y que el director no había borrado. La primera se pronunciaba en una escena del principio, cuando el sheriff llegaba a Sin City a toda velocidad y detenía el caballo en la puerta del salón gritando: ¡Sooo! Era mía. Poco después el sheriff salía del salón a zancadas, montaba a caballo y gritaba: ¡Arre! Aquel pasaje también era mío. “Arre” y “Soo”… mi consagración como guionista."
"Atardecía cuando me desperté y encendí la luz. Me sentía mejor, ya no estaba cansado. Fui a la máquina de escribir y me senté. Mi idea era escribir una frase, una sola frase perfecta. Si podía escribir una buena frase podría escribir dos, y si podía escribir dos podría escribir tres, y si podía escribir tres podría escribir eternamente. Pero ¿y si no me salía? ¿y si había perdido todo mi hermoso talento? ¿y si se había consumido entre las llamas de Biff Newhouse al golpearme la nariz o de Helen Brownell muerta para siempre? Tenía diecisiete dólares en la cartera. Diecisiete dólares y el miedo a escribir. Me senté muy tieso ante la máquina y me soplé los dedos. Por favor, Dios mío, por favor Knut Hamsun, no me abandonéis ahora. Me puse a escribir y escribí."
CONCLUSIONES:
Encontré hace unos meses un artículo que apareció en la Jornada Semanal que se llamaba EL INFIERNO DE FANTE, me entusiasmo la idea de leer algo sobre este autor al que profeso una gran admiración. El artículo no era lo que yo esperaba, se trataba de un confuso relato atropellado de su vida y su personalidad. Sin embargo ese texto me ayudo para reflexionar algo breve respecto a Fante: No es un gran escritor, nunca experimentó ni aplicó vanguardias, menos aún fue un autor intelectualizante, la primera función de su literatura fue catártica, padeció desdenes y los padecerá más. Sin embargo, su lugar está en los libreros de los que cometen el pecado de soñar y la enmienda de intentar alcanzarlos. Carajo, salud Fante.
Tuesday, January 13, 2009
Siete Novelas (VI entrega)
John Fante
Por Darío Basavilbaso
Mi perro idiota es la más breve novela de Fante pero al mismo tiempo la que sustenta un nuevo enigma, más allá de los paradigmas permanentes que hasta ahora parece que comienzan a agotarse. Fante se describe a si mismo un poco a la manera de La hermandad de la uva (se podría ver como una continuación de esta novela), pero en su historia inmediata. Un escritor, en sus inicios prometedor, su condición actual de guionista de Hollywood -al parecer el origen de gran parte de sus males espirituales- con dificultad para conseguir trabajo, con una vida acomodada que decae rápidamente. Una esposa que es a la vez sostén y obstáculo, hijos incomprensivos e incomprensibles y la llegada de un raro perro vagabundo que genera una aversión en toda la familia menos en el protagonista. Esta novela de alguna manera representa una novedad dentro de la temática a la que nos tiene acostumbrado Fante, igualmente desarrolla un paradigma como son las relaciones familiares, pero ahora del otro lado, no como hijo sino como esposo y padre. El protagonista es un hombre insatisfecho, el cual siente que ninguno de sus hijos ha cubierto las expectativas que tuvo de ellos y de alguna manera comienza a comprender, así, a su propio padre; de igual forma que fantasea con dejarlo todo y largar a Roma en sus momentos de mayor depresión. De a poco el perro es el causante indirecto (con situaciones extravagantes) de que cada uno de los hijos se vaya de la casa. Molise encuentra en esta aparente desintegración familiar una nueva posibilidad de encontrar su camino. Sin embargo parece que el tiempo ha hecho su irreductible labor.
Hemos dicho en algún momento que la narrativa de Fante combina dos aspectos fundamentales que son la historia personal y la autocrítica, es quizá en Mi perro idiota donde Fante desarrolla con más fuerza estas dos cualidades. Por lo tanto la obra de Fante tiene una función catártica .
Ha quedado atrás lo que dijo en su prólogo en Espera la primavera, Bandini: "tengo miedo, no soporto que mi propia obra me desnude". Efectivamente su obra lo desnuda, pero parece no importarle a estas alturas.
El final de la novela, no es como en la mayoría, un eterno retorno, una forma de empezar una nueva, utiliza el final absurdo de otras ocasiones, y este guarda una finísima esencia de decadencia emocional en el protagonista, las ultimas líneas; lo que ha quedado entre él y su esposa el nuevo huésped que acompaña a Idiota. Demuestra que todo se ha perdido.
La apoyé en la almohada, la desnudé y me quedé maravillado ante su blancura y ante el rosa suave de aquellos pezones que me hicieron recordar a las cuatro bocas que habían comido en ellos. Le acaricié el dorado vello del pubis, preguntándome si se lo teñiría. Mía, toda mía. De repente tuve necesidad de poseerla y me desnudé dando tirones a la ropa, y me puse encima de ella con frenesí. Fue una violación, su indefensión me hizo caer en un delirio orgiástico y la penetré con una alegría malvada, descubriendo grietas y hendiduras vírgenes hasta entonces, lo más extasiante que había tenido con ella, y durmió durante todo el acto sin enterarse, y no recordaba nada cuando despertó al día siguiente.
Saturday, December 13, 2008

Nadie los vio salir
Eduardo Antonio Parra
Por Miriam Badillo
Compré este esbelto libro, digamos un cuento largo, luego de recibir una linda llamada de alguien que me ha hecho algunas de las mejores recomendaciones en materia de autores contemporáneos, además dijo algo que hizo cosquillas en mi vanidad y en mi curiosidad. Lo que puedo decir es que fue un encuentro delicioso con la vitalidad del idioma mexicano de la frontera norte, un hallazgo valioso de un gran narrador. Una cantina de mala muerte puede ser también una experiencia poética. Mi vanidad se expresa aquí y agradece el halago, por otro lado,el del corazón, el que importa, solo alberga un poco de esperanza.
